martes, 16 de febrero de 2010

Pomerania

El Pomerania es muy inteligente, vivo y de gran coraje y valentía, por lo que se le ve a veces, enfrentando a perros de mayor tamaño. Es el perro ideal para alguien que no cuenta con mucho espacio pero desea tener una mascota astuta, alegre y fiel, que se relaciona mejor con la gente adulta, que con los niños pequeños. Es un perro guardián que alerta mediante su ladrido si escucha algo fuera de lo común o que no le agrade; al mismo tiempo es una mascota muy dulce y le gusta que estén pendientes de él; encariñándose especialmente con un miembro de la familia, con el cual sostiene un fuerte vínculo. Este pequeño perro extrovertido es entre las razas Spitz, el de menor tamaño.


Los perros de esta raza se subdividen en dos variedades: gran Spitz y pequeño Spitz o Lulú Pomeranio.

Ambas variedades tienen un mismo estándar, que se diferencia únicamente por el tamaño.

Los orígenes de esta raza están ligados con los perros nórdicos, que a su vez descienden del prehistórico Perro de la Turba o "Canis familiaris palustris".

Mientras la variedad más grande se adaptó primeramente en las riberas del Báltico y después en Alemania septentrional, la más pequeña, también de origen alemán, es seleccionada sobre todo por los ingleses, que, partiendo de los ejemplares más pequeños, han logrado un perro de tamaño no muy grande.

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Estos pequeños perros, también llamado Lulús Pomeranios, tuvieron un gran éxito en la época de la Reina Victoria, que se enorgullecía de poseer el ejemplar más pequeño. La notoriedad de estos pequeños Spitz llegó a su máximo hacia finales del siglo pasado cuando esta raza se difundió rápidamente incluso en Francia. Los pequeños Lulús son más solicitados en Inglaterra, América y Francia.

Los Spitz son perros de constitución sólida y corta con una capa abundante con tupido subpelo. La cabeza no debe ser nunca demasiado grande ni el hocico excesivamente largo. Se desplazan con paso muy desenvuelto, y su expresión denota, atención y vivacidad.

Alzada a la cruz. Gran Spitz: alzada a la cruz mínima 40 cm. Pequeño Spitz, altura máxima. 28 centímetros.

Cabeza. De tamaño mediano, con la parte superior ancha, pero que se afina en forma de cuña hacia la trufa. Esta es redonda, pequeña, levemente aplanada, de color negro o marrón oscuro, según la capa. Labios no superpuestos, siempre de color negro como las hendiduras palpebrales. Hocico no demasiado largo.

Ojos. De tamaño mediano, alargados, de emplazamiento levemente oblicuo, siempre de color negro.

Orejas. Pequeñas y puntiagudas muy próximas, de forma triangular.

Cuello: De longitud media.

Cuerpo. Línea dorsal muy corta completamente derecha, pero más alta delante que atrás. Pecho bien caído, con caja torácica abarrilada. Vientre moderadamente retraído hacia atrás.

Extremidades. De longitud media. Corvejones poco angulados.

Pies. Muy pequeños, con puntas redondeadas y dedos arqueados.

Cola. De longitud media, levantada perpendicularmente desde la base, enroscada hacia adelante sobre el dorso y girada lateralmente a la derecha o izquierda en forma de anillo bien pegado al mismo.

Pelaje. Corto y tupido sobre el hocico, orejas y extremidades, copioso y largo sobre el resto del cuerpo, especialmente en el cuello y los hombros, donde se separa del cuerpo, permaneciendo suave y liso, sin rizos. Color: negro, blanco, marrón. En las tres variedades el color siempre es uniforme.

ALIMENTACION. Las necesidades alimenticias calculadas como ración de mantenimiento oscilan para el gran Spitz entre las 870 y las 1.000 Kcal. diarias, y para el pequeño, entre 200 y 350. Existen, naturalmente, cantidades intermedias para los ejemplares que tienen entre 5 y 10 kg. de peso. Para los ejemplares de tamaño más grande, la aportación de vitaminas durante el crecimiento debe asegurarse precisamente, teniendo en cuenta, sin embargo, que un exceso de vitamina A y de calcio puede ser perjudicial. Efectivamente, una sobre dosis de vitamina A puede provocar anemia, adelgazamiento, fragilidad capilar, etc.

CUIDADOS DIARIOS. Los pomerania están provistos de un pelaje largo y abundante, que debe mantenerse siempre brillante. El arreglo de éste supone el uso regular y diario del cepillo

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